A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camelo; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada.


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A los veinte años, la volunta es reina: a los treinta, lo es el ingenio; a los cuarenta, lo es el juicio.Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.En los lugares donde predomina el poder de los campesinos, sólo los campesinos viejos siguen creyendo en los dioses; los jóvenes y los de mediana edad han perdido la fe.En unos pocos meses los campesinos han realizado lo que el Dr. Sun Yat-sen quiso pero no logró cumplir en los cuarenta años que consagró a la revolución nacional. Esta es una proeza extraordinaria nunca realizada, ni en cuarenta años ni en milenios.Muchas personas no cumplen los ochenta porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta.Los campesinos tienen real necesidad de cooperativas,sobre todo de cooperativas de consumo, de compra y de crédito. Cuando compran articulos, los explotan los comerciantes; cuando venden sus productos agrícolas, los estafan los comerciantes; cuando piden