A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.


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La muerte de los jóvenes constituye un naufragio. La de los viejos es un atracar en el puerto.En los lugares donde predomina el poder de los campesinos, sólo los campesinos viejos siguen creyendo en los dioses; los jóvenes y los de mediana edad han perdido la fe.A los propios campesinos les corresponde tirar los ídolos y derribar los templos de las vírgenes mártires y los pórticos conmemorativos en honor de las viudas castas y fieles; es erróneo que otros lo hagan por ellos.Espera, que sólo el que espera vive. Pero teme el día en que se te conviertan en recuerdo las esperanzas.Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.Cuando los padres han construido todo, a los hijos sólo les queda el derrumbarlo.