Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.


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miguel delibesalpalparcercaníademuertevuelveslosojosinteriornoencuentrasmsbanalidadporquevivoscomparadosconmuertosresultamosinsoportablementebanalesal palparpalpar lala cercaníacercanía dede lala muertevuelves loslos ojostu interiory nono encuentrasencuentras másmás queque banalidadporque loslos vivoscomparados concon loslos muertosresultamos insoportablementeinsoportablemente banalesal palpar lapalpar la cercaníala cercanía decercanía de lade la muertevuelves los ojosojos a tua tu interiortu interior yinterior y noy no encuentrasno encuentras másencuentras más quemás que banalidadporque los vivoscomparados con loscon los muertosresultamos insoportablemente banales

La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.Los comunistas deben ser los más perspicaces, los más dispuestos a sacrificarse, los más firmes y los más capaces de apreciar las situaciones sin ideas preconcebidas; tienen que apoyarse en la mayoría de las masas y conquistar su apoyo.Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.En un sistema de libre comercio y de libre mercado, los países pobres —y la gente pobre— no son pobres porque otros sean ricos. Si los otros fuesen menos ricos, los pobres serían, con toda probabilidad, todavía más pobres.La política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros.Los padres son los huesos con los que los hijos afilan sus dientes.