El judío ahuyenta por la fuerza a todos sus competidores.


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adolf hitlereljudíoahuyentaporfuerzatodossuscompetidoresel judíojudío ahuyentaahuyenta porla fuerzatodos sussus competidoresel judío ahuyentajudío ahuyenta porahuyenta por lapor la fuerzafuerza a todosa todos sustodos sus competidoresel judío ahuyenta porjudío ahuyenta por laahuyenta por la fuerzala fuerza a todosfuerza a todos susa todos sus competidoresel judío ahuyenta por lajudío ahuyenta por la fuerzapor la fuerza a todosla fuerza a todos susfuerza a todos sus competidores

Así, desde el momento en que el judío no poseyó jamás una cultura propia, las bases de su actividad intelectual fueron suministradas siempre por otros. En todos los períodos, su intelecto se ha desarrollado merced al contacto con las civilizaciones que leLa democracia constituye necesariamente un despotismo, por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general. Siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir, la voluntad de todos no es por tanto la de todos, lo cuEl árbol bien cultivado se conoce por sus frutos, y el corazón del hombre por la expresión de sus pensamientos.A un alma se la mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.Aquellos que eran inferiores a todos, están ahora por encima de todos, y por eso se afirma que el mundo se ha vuelto patas arriba.El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada en vano.