El verdadero amor no es el que perdona nuestros defectos, sino el que no los conoce.


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Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.No es el amor lo que hace volverse ciego, sino el amor propio.Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos y con el amor corregimos los errores de nuestra moral.No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.El amor verdadero no espera a ser invitado, antes él se invita y se ofrece primero.