Es difícil tener como amigos a todos; basta con no tenerlos como enemigos.


es-difícil-tener-como-amigos-a-todos-basta-con-no-tenerlos-como-enemigos
sénecaesdifíciltenercomoamigostodosbastaconnotenerlosenemigoses difícildifícil tenertener comocomo amigosbasta concon nono tenerlostenerlos comocomo enemigoses difícil tenerdifícil tener comotener como amigosamigos a todosbasta con nocon no tenerlosno tenerlos comotenerlos como enemigoses difícil tener comodifícil tener como amigoscomo amigos a todosbasta con no tenerloscon no tenerlos comono tenerlos como enemigoses difícil tener como amigostener como amigos a todosbasta con no tenerlos comocon no tenerlos como enemigos

Portémonos con los amigos como querríamos que ellos se portaran con nosotros.Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada.A fin de conquistar con seguridad la victoria en la revolución y no conducir a las masas por un camino erróneo, tenemos que cuidar por unirnos con nuestros auténticos amigos para atacar a nuestros verdaderos enemigos.Son nuestros enemigos todos aquellos que están confabulados con el imperialismo: los caudillos militares, los burócratas, la burguesía compradora, la clase de los grandes terratenientes y el sector reaccionario de la intelectualidad subordinada a todos elNo tiene un padre enemigos como los hijos traviesos.Sin embargo, como el sistema feudal de clan predomina en todos los distritos, y como todas las familias en una o incluso varias aldeas llevan por lo común un mismo apellido, ha de pasar un tiempo bastante largo antes de que las masas adquieran conciencia