Es más fácil reprimir el primer capricho que satisfacer los otros que le siguen.


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En un sistema de libre comercio y de libre mercado, los países pobres —y la gente pobre— no son pobres porque otros sean ricos. Si los otros fuesen menos ricos, los pobres serían, con toda probabilidad, todavía más pobres.Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los hojee el público.Un líder es como un pastor que permanece detrás del rebaño y permite que los más ágiles vayan por delante, tras lo cual, los demás los siguen sin darse cuenta de que en todo momento están siendo dirigidos desde detrás.Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.Nada es más fácil que censurar a los muertos.Las tres cosas más estrictamente prohibidas son: los juegos de fichas y naipes, los otros juego de azar y el opio.