La lectura es una conversación con los hombres más ilustres de los siglos pasados.


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Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.Más que las ideas, a los hombres los separan los intereses.Los comunistas deben ser los más perspicaces, los más dispuestos a sacrificarse, los más firmes y los más capaces de apreciar las situaciones sin ideas preconcebidas; tienen que apoyarse en la mayoría de las masas y conquistar su apoyo.Cuanto más crece nuestro conocimiento de los buenos libros, tanto más disminuye el círculo de los hombres cuya compañía nos resulta ingrata.Me dicen que no soy una mujer de este siglo, al gustarme la lectura pausada, y yo insisto que los pesados son los libros frívolos.La libertad no hace ni más ni menos felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres.