La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas.


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La política constituye para mí un oficio, una profesión, una vocación y un deporte.Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.No soy una política de consenso. Soy una política de convicciones.Seguir la política de avanzar en oleadas para extender el territorio bajo el régimen independiente, oponerse a la política de avance temerario.La política es una guerra sin efusión de sangre; la guerra una política con efusión de sangre.Primera muestra de una auténtica vocación política lo es, en todo tiempo, que un hombre renuncie desde el principio a exigir aquello que es inalcanzable para él.