No hay que elegir por esposa sino a la mujer que uno elegiría por amigo si fuera hombre.


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joseph joubertnohayelegirporesposasinomujerunoelegiríaamigofuerahombreno hayhay queque elegirelegir poresposa sinola mujermujer queque unouno elegiríaelegiría poramigo sisi fuerafuera hombreno hay quehay que elegirque elegir porelegir por esposapor esposa sinosino a laa la mujerla mujer quemujer que unoque uno elegiríauno elegiría porelegiría por amigopor amigo siamigo si fuerasi fuera hombreno hay que elegirhay que elegir porque elegir por esposaelegir por esposa sinoesposa sino a lasino a la mujera la mujer quela mujer que unomujer que uno elegiríaque uno elegiría poruno elegiría por amigoelegiría por amigo sipor amigo si fueraamigo si fuera hombreno hay que elegir porhay que elegir por esposaque elegir por esposa sinopor esposa sino a laesposa sino a la mujersino a la mujer quea la mujer que unola mujer que uno elegiríamujer que uno elegiría porque uno elegiría por amigouno elegiría por amigo sielegiría por amigo si fuerapor amigo si fuera hombre

Hay que elegir a los amigos por su elegancia y su belleza; a los simples camaradas por su manera de ser, y a los enemigos por su inteligenciaNo hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje.Cada uno obra no sólo por una coacción exterior, sino también por una necesidad interior.No somos elegidos por Dios, sino por el electorado, por lo tanto, buscamos el diálogo con todos aquellos que ponen esfuerzo en esta democracia.Cuando un hombre se casa por segunda vez, es porque adoraba a su primera mujer.Hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un pelo de mujer.