Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.


pensar-es-el-trabajo-más-difícil-existe-quizá-esa-sea-razón-por-haya-tan-pocas-personas-lo-practiquen
henry fordpensareseltrabajomsdifícilexistequizesasearazónporhayatanpocaspersonaslopractiquenpensar eses elel trabajotrabajo másmás difícildifícil queque existequizá esaesa seasea lala razónrazón porque hayahaya tantan pocaspocas personaspersonas queque lolo practiquenpensar es eles el trabajoel trabajo mástrabajo más difícilmás difícil quedifícil que existequizá esa seaesa sea lasea la razónla razón porrazón por lapor la quela que hayaque haya tanhaya tan pocastan pocas personaspocas personas quepersonas que loque lo practiquenpensar es el trabajoes el trabajo másel trabajo más difíciltrabajo más difícil quemás difícil que existequizá esa sea laesa sea la razónsea la razón porla razón por larazón por la quepor la que hayala que haya tanque haya tan pocashaya tan pocas personastan pocas personas quepocas personas que lopersonas que lo practiquenpensar es el trabajo máses el trabajo más difícilel trabajo más difícil quetrabajo más difícil que existequizá esa sea la razónesa sea la razón porsea la razón por lala razón por la querazón por la que hayapor la que haya tanla que haya tan pocasque haya tan pocas personashaya tan pocas personas quetan pocas personas que lopocas personas que lo practiquen

Tengo mucha estima por la inteligencia de los italianos para pensar que haya por ahí tanto gilipollas que pueda votar en contra de sus intereses.La gran mayoría del pueblo es, por naturaleza y criterio, de índole tan femenina, que su modo de pensar y obrar se subordina más a la sensibilidad anímica que a la reflexión. (Fuente: Mein Kampf)Después de todo el derramamiento de sangre habido en este siglo, sabemos que es fácil decir 'nunca más', pero mucho más difícil lograr que así sea¿Cuál es la tarea más difícil del mundo? Pensar.No hay ninguna razón por la que no se pueda enseñar a un hombre a pensar.Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles.