Son los propios campesinos quienes instalaron los ídolos y ellos, cuando llegue el momento, los tirarán con sus propias manos; no es necesario que otros lo hagan en su nombre antes de tiempo.


son-los-propios-campesinos-quienes-instalaron-los-ídolos-y-ellos-cuando-llegue-el-momento-los-tirarán-con-sus-propias-manos-no-es-necesario-otros
mao zedonglospropioscampesinosquienesinstalaronídoloselloscuandollegueelmomentotirarnconsuspropiasmanosnoesnecesariootroslohagansunombreantesdetiemposon loslos propiospropios campesinoscampesinos quienesquienes instalaroninstalaron loslos ídolosídolos yy elloscuando lleguellegue elel momentolos tirarántirarán concon sussus propiaspropias manosno eses necesarionecesario queque otrosotros lolo haganhagan enen susu nombrenombre antesantes dede tiemposon los propioslos propios campesinospropios campesinos quienescampesinos quienes instalaronquienes instalaron losinstalaron los ídoloslos ídolos yídolos y elloscuando llegue elllegue el momentolos tirarán contirarán con suscon sus propiassus propias manosno es necesarioes necesario quenecesario que otrosque otros lootros lo haganlo hagan enhagan en suen su nombresu nombre antesnombre antes deantes de tiempo

A los propios campesinos les corresponde tirar los ídolos y derribar los templos de las vírgenes mártires y los pórticos conmemorativos en honor de las viudas castas y fieles; es erróneo que otros lo hagan por ellos.Los campesinos tienen real necesidad de cooperativas,sobre todo de cooperativas de consumo, de compra y de crédito. Cuando compran articulos, los explotan los comerciantes; cuando venden sus productos agrícolas, los estafan los comerciantes; cuando pidenLos padres son los huesos con los que los hijos afilan sus dientes.Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.En los lugares donde predomina el poder de los campesinos, sólo los campesinos viejos siguen creyendo en los dioses; los jóvenes y los de mediana edad han perdido la fe.Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.