Un par de decenas de millones de minutos hacen una vida de cuarenta y cinco años y algo más.


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georg ch. lichtenbergundedecenasmillonesminutoshacenunavidacuarentacincoañosalgomsun parpar dede decenasdecenas dede millonesmillones dede minutosminutos hacenhacen unauna vidavida dede cuarentacuarenta yy cincocinco añosaños yy algoalgo másun par depar de decenasde decenas dedecenas de millonesde millones demillones de minutosde minutos hacenminutos hacen unahacen una vidauna vida devida de cuarentade cuarenta ycuarenta y cincoy cinco añoscinco años yaños y algoy algo másun par de decenaspar de decenas dede decenas de millonesdecenas de millones dede millones de minutosmillones de minutos hacende minutos hacen unaminutos hacen una vidahacen una vida deuna vida de cuarentavida de cuarenta yde cuarenta y cincocuarenta y cinco añosy cinco años ycinco años y algoaños y algo másun par de decenas depar de decenas de millonesde decenas de millones dedecenas de millones de minutosde millones de minutos hacenmillones de minutos hacen unade minutos hacen una vidaminutos hacen una vida dehacen una vida de cuarentauna vida de cuarenta yvida de cuarenta y cincode cuarenta y cinco añoscuarenta y cinco años yy cinco años y algocinco años y algo más

En unos pocos meses los campesinos han realizado lo que el Dr. Sun Yat-sen quiso pero no logró cumplir en los cuarenta años que consagró a la revolución nacional. Esta es una proeza extraordinaria nunca realizada, ni en cuarenta años ni en milenios.El hecho de que mis 15 minutos de fama se hayan extendido un poco más de 15 minutos es algo sorprendente para mi y completamente dificil de comprender para mi esposa.Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no.Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es que no.Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camelo; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada.