Vivimos bajo el mismo techo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.


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konrad adenauervivimosbajoelmismotechoperoningunotenemoshorizontevivimos bajobajo elel mismomismo techopero ningunoninguno tenemostenemos elel mismomismo horizontevivimos bajo elbajo el mismoel mismo techopero ninguno tenemosninguno tenemos eltenemos el mismoel mismo horizontevivimos bajo el mismobajo el mismo techopero ninguno tenemos elninguno tenemos el mismotenemos el mismo horizontevivimos bajo el mismo techopero ninguno tenemos el mismoninguno tenemos el mismo horizonte

La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.El amor es una deliciosa flor; pero es preciso tener el valor de ir a cogerla al borde mismo de un horrible precipicio.El dolor puede cuidar de sí mismo, pero para obtener todo el valor de la felicidad tiene que tener a alguien con quien compartirlo.Lo mismo que un árbol tiene una sola raíz y múltiples ramas y hojas, también hay una sola religión verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas, por intervención de los hombres.Nadie es libre si no es dueño de sí mismo.